12 de agosto de 2009

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Cuando entro, el chino de abajo está solo. De fondo se oye muy bajito una tele pequeña que tiene medio oculta en un rincón del mostrador. De espaldas a ella, el chino de abajo fuma pensando en sus cosas: la misma ola rompe una y otra vez contra los acantilados verticales de su frente.
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Hasta la cucharilla con la que da vueltas a la taza se sabe de memoria sus pensamientos. En la calle sigue haciendo calor. Trepa por los dos escalones de la entrada, ni siquiera puede soportarse a sí mismo. Siempre atento, el enorme ventilador le gruñe. Le hace retroceder como a un perro al que le llueven piedras. El chino de abajo no quita los ojos de la puerta, asoman unas voces. Me quedo un rato a mirar cómo le piden chuches los niños y latas de cerveza los trabajadores rumanos de las obras. En verano siempre hay quien aprovecha para cambiar una pared de sitio o hacer un baño más grande mientras se va de vacaciones.
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Los niños se ponen de puntillas para llegar al mostrador. Si yo tuviera su edad me sentiría alto como la Luna. A su edad no se puede, se siente uno pequeño. Los obreros descansan en los escalones y miran al cielo mientras beben en silencio. Si yo hubiera trabajado todo el día bajando escombros, buscaría en que parte de mi vida está el trozo de Luna que falta por la noche.
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Me siento a su lado. Algo ha tenido que fallar en esto... es demasiado tarde para estar en otra parte.
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Cuando se van los niños (sorteando nuestras piernas), veo que uno lleva un chicle blanco pegado en el pelo azabache.
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Codorníu.
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17 comentarios:

mangeles dijo...

Mi chino es casi igual. Pero a mí me vende wisky a las 12 de la noche...y dice ..no puelo , no puelo....y le pongo cara de buena chica...y le palpadeo...y me lo vende jejeje...y siempre está viendo pelis en chino...es alucinante...¿de donde y como veran la tele en chino?...mejor no preguntar.
A mi siempre mis chinos me han gustado mucho.
Al irme de Huertas le regalé un peluche precioso a mi chinita jovencinta de unos 15...era la más lista de la familia, y una ´chica estupenda...quería dejarla un regalo...le encantó el perro de peluche pijo del VIP...enorme...

Besos Pepe...y cariñitos a nuestros chinos

FLACA dijo...

A mí me dan una pena espantosa los chinos que andan por aquí, que no son demasiados creo. Lo que sí hay, desde hace muchísimo, son colonias de japoneses que se dedican a la floricultura y ya están acriollados aunque mantienen parte de su cultura. Y hay también coreanos. Hay lugares de Montevideo que, de noche, parecen invadidos por los coreanos. No sé si viven aquí o son los que bajan por unos días de los barcos.
Lo cierto es que esos que atienden una especie de quiosco, como dice Mángeles,y están solos o con su familia, trabajan día y noche. No sé cómo hacen para entender el castellano, porque prácticamente no lo hablan. Alguna gente se burla de ellos, deben creer que son tontos. Imagino lo solos que deben sentirse, porque yo no resistiría vivir en la China, tan lejos, tan sin nadie y sin saber leer ni escribir.

Muy bueno esta descripción tuya de la vereda de tu casa.Y de estos extranjeros que se ganan la vida en Madrid.

alfaro dijo...

Si estuvieras trabajando todo el día bajando escombros, estarías tan cansado que al llegar la noche no te importaría qué le falta o le sobra a la Luna.
Besos.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Llevo mucho tiempo estudiando a los chinos e gual que ellos se callan y se evaporan yo les miro y les miro. Por un lado no me gustan naaaada y por otro me fascinan. lo 1º porque no miran a los ojos y son desconfiados y mafias que son y por otro pienso en la riqueza interior que me imagino.
Es un cuadro costumbrista el que has pintado.
voy a hacer café...

Codorníu dijo...

MANGELES:

Sí, así son los chinos que hay por estas cajitas en la colina de Bob.

Yo con mi chino me lo paso bomba. Es un comerciante auténtico que siempre aguarda para saber qué piensas tú antes. Luego, da él su opinión. Y... alehop... ¡Coincide!

Hay algo que se dice de ellos y no me gusta. Con tu comentario me lo confirmas: venden alcohol a menores.

El mío no hace eso. Pongo la mano...

Besos.

Codorníu dijo...

FLAQUITA:

Mi chino se esfuerza por hablar en castellano. Eso sí, lo hace como los indios de las películas del oeste.

Me dice: ¿Tú, fútbol?
Y yo le digo: ¿Tú?
Él insiste: Tú
Y yo: Tú, tú primero.
(Silencio)
Vuelve: ¿Sí o no?
(...)

Y así pasábamos un buen rato con cualquier tema. Era al principio, hasta que le expliqué mi origen gallego. Y que jamás iba a tolerar que me usurpase el rol.

Con los demás sigue igual. Qué jodío.

Un beso, amiga.

Codorníu dijo...

ALFARO:

Era una metáforaaa...

Copio textualmente: "...en que parte de mi vida está el trozo de Luna que falta..."

No por acabar destrozado, el ser humano pierde su visión existencial. Tampoco es necesario que hayan leído a Sartre. Ni que tengan buhardilla en Montmartre y ojeras, para preguntase por su queso.

Y como rima: un beso.

Codorníu dijo...

Mª ÁNGELES C.

El noventa y tantos por cien de los chinos que hay en España procede de la misma provincia: Zhejiang, llamada la Galicia china. Tiene 49 millones de habitantes y una extensión algo mayor que España. Se trata de una provincia costera, de navegantes, muy próxima a Taiwan.

Esta generación que tenemos por aquí es comparable a la generación española de los años cincuenta y sesenta. Vienen dispuestos a sacrificar todo su tiempo para salir adelante.

Lo que vemos en ellos, por tanto, es una oportunidad de ver lo que no pudimos observar en directo de nuestros emigrantes en Alemania, Suiza, Francia y Latinoamérica...

El chino mío, de abajo, es de esos que describo: un currante de marca.

Lo de las mafias es a parte. También las hubo aquí, en Italia, en USA, etc. Es de cajón, que entre tanto chino también se cuelen de ésos.

Y como vuelve a rimar: besos.

mangeles dijo...

Oño PEPE, es verdad y no cabe la menor duda de que soy bajita, pero juer menor...hace lustros que dejé de serlo....

Un besito.

Codorníu dijo...

MANGELES:

jeje... lo has pillado al vuelo. Es que así se las ponían a Felipe II.

Yo no lo decía por la estatura, dios me libre.

Besos (he puesto musiquita nueva: que se acerca el finde)

-Pato- dijo...

Yo no tengo chino (aunque hay muchisimos por aquí). Yo tengo boliviana, adorablemente tierna, que siempre me pregunta qué voy a cocinar con las verduras que le compro.

Yo también me pregunto qué pensará, qué sentirá mi verdulera que se levanta a las cuatro de la mañana para ir al mercado central y luego trabaja de corrido hasta la noche en un sitio donde no puede tener calefacción porque las verduras se "achicharran" y entonces prefiere congelarse ella, mientras teje largas pañoletas de colores y mira por la tele unos culebrones mexicanos.

Besos.

Codorníu dijo...

PATO:

Boliviana... ¡No me digas! Por aquí apenas se ven. Hay ecuatorianos, peruanos, colombianos, marroquíes, etc.

Sin embargo, mira lo que me pasó en julio:

Se detuvo un coche de secundísima mano a mi altura, bajó la ventanilla y un hombre de inconfundibles rasgos latinos me preguntó:

- Por favor, ¿la oficina de la Seguridad Social?

- Todo seguido a doscientos metros- respondí.

- Gracias, "compañero".

Por aquí nadie llama a nadie así. Ni "hermano", como en Cuba ni nada cálido o cercano. Hasta "amigo" también es raro oírlo de labios de un desconocido.

Por fortuna reaccioné sacudiéndome la sorpresa, y antes que arrancara le pregunté:

- ¿De dónde eres?

- De Bolivia, de Cochabamba -dijo.

Y siguió calle abajo. Yo, con el corazón en la boca y la nostalgia de un sueño en la memoria.

Un beso, amiga. Mucha salud para tu boliviana.

made dijo...

Veo que me he perdido mucho,los textos,la música...
Escapando de la tarde ...
Besos

Codorníu dijo...

MADE:

Es que no se puede estar en misa y repicando, jeje...

Tú sí que sabes...

Sigue disfrutando.

Besos.

mangeles dijo...

¿Y los chi, no, bailaran el bossanova?

Uinss...quien sabe.

Besin ton tín.

Codorníu dijo...

MANGELES:

No creo, jeje... Para eso me da que no son muy "lanzaos".

Pero dales tiempo.

¡Agosstooo!

Inuit dijo...

"Si yo hubiera trabajado todo el día bajando escombros, buscaría en que parte de mi vida está el trozo de Luna que falta por la noche".(esto es precioso Codorníu). Saber eso, tener ese indicio, es poder empezar, si se desea, el camino.

La mística de las obras, son templos de contemplación callejera.

"veo que uno lleva un chicle blanco pegado en el pelo azabache"

A mi me lo engancharon en mi mata de pelo castaño en el instituto, ¡qué perversos! Leyendo tu texto la rabia volvió. Cuando coincido con él en la calle, gracias a la vida casi nunca, como el rayo aparece mi pelo y el chicle y no perdono y no es bueno, pero no puedo, hubo mucho dolor moral con la acción.
Tengo tanto que perdonar que ni sé

Que tengas un buen día.

Inuits