29 de marzo de 2008

"Sodade" era un vinilo que seguía dando vueltas a mi corazón, cuando el camarero me puso en la calle. Algo de otro puzzle, del que ya no sé si sabría reunir alguna pieza, completó aquel "Buenas noches", al que naturalmente, no respondí. Esas caricias heladas -las recuerdo bien- miraron a izquierda y derecha, desconcertadas, buscándose en el vaho de algún escaparate. Estaba amaneciendo.
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Con la dignidad que me quedaba, rodeé la girola de alguna religión donde encontré, calcificadas, las cagadas de las palomas que nunca irían a la guerra del Golfo con mi voto. De inmediato, me acoplé a ese rastro que acababa ante un letrero de neón, arrinconado por aquella negrura del presente. Se trataba de una pequeña palabra en mayúsculas: “PULGARCITO”. Debajo, mucho más reducida, me costó leer otra línea: "Sólo para quien recuerde las pinturas Alpino".

Entré enseguida, apartando una cortina de terciopelo escarlata que separaba los miedos de los mitos. Un barman (no sé si se dice una barman) vestida con un smoking negro con pajarita, el pelo brillante de fijador, una bandeja bajo el brazo y una sonrisa única en los labios me recordó a Elke Sommers por un instante breve. Consideré la posibilidad de irme cuando me temblaron las piernas al mirarnos. Si me quedé fue porque sabía que no iba a encontrar otro local abierto a estas horas de la vida, que tuviese servilletas de papel en la barra y una Caperucita disfrazada de negro.

No sé si te preguntas algo. Quizá yo también me pregunté lo mismo aquella noche.

15 comentarios:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Es Cesarea Évora? Da igual, esa voz y ritmo va divino a tus letras de hoy, nos introduce en Pulgarcito; le falta el aire espeso... me pierden esos lugares y siempre que escribo recreándome en ellos me pregunto, no ceso de preguntarme.
Saludos

Sasian dijo...

Pinturas Alpino. ¡Cuánto tiempo!
¿Por qué cuando estamos a vueltas con el pasado el tiempo pasa tan lento?. Maldita nostalgia.

bueno... simepre nos quedara "La Mirada", y Pulgarcito, las pinturas Alpino, los cuadernos de tapas azules, las goma de nata, Charo López, los cantautores, los....

un abrazo

-Pato- dijo...

Hay algo que me pierdo sin duda, pero vislumbro el perfume de un sitio que no fue el mío.
Que no conocí.
Y aún así, posiblemente me estuviera haciendo las mismas preguntas que vos.
Después de una mirada intensa con temblor en las piernas, servilletas de papel en la barra, y encima esa canción de fondo, lo único que me estaría preguntando es: ¿dónde diablos dejé mi lapicera?

Besos Pepe

ANA dijo...

Yo me pregunto, si:

¿Por qué Bacall, ahora es Elke Sommer? , es broma, buenas tardes.
. . . . . . . . . . . . . . . . .

Acaso el recuerdo nocturno y posteriormente matutino, resacoso hace que los rostros cambien y nos preguntemos de mañana quien es quien duerme a nuestro lado?

Acaso ese garito nocturno con cortinas de rojo terciopelo hicieron de ella, otra?

Acaso es suficiente el estar solo para que "entremos al trapo", (tambien rojo), como toros arremetiendo tras de un capote cualquiera?
Bajo cualquier ropaje los mitos se desvanecen amenudo, y quedan los miedos al desnudo, mostrándonos toda su escultural magnitud.

Pintamos los años que ya cumplimos con pinturas Alpino, con sombras y carbonillas, de negro las noches, de rojo las tentaciones, de verde las esperanzas contenidas,
del color de la nostalgia, los cuentos,
Pulgarcito, el soldadito de plomo, que decidió largarse, y tirarle los tejos al comandante, Caperucita que se viste de smoking con pajarita, pero no nos engaña.

Tenemos años para dar y prestar, algo hemos aprendido, a colorear las noches, a leer cuentos, a no entrar al trapo más que cuando queremos jugar a ser niños.

Un beso sincero Pepe,
ana.

Margot dijo...

Un garito al que podría entrar sin problemas... no sólo recuerdo las pinturas y su caja sino que siento un deseo enorme por mordisquearlas de nuevo varias veces a la semana, aún, ays!

Quizás me preguntaría por qué.

Beso!

María Jesús Lamora dijo...

"...apartando una cortina de terciopelo escarlata que separaba los miedos de los mitos..."
Toda ese párrafo me parece digno de literatura.
Una vez más, encantada.

Fermina Daza dijo...

Ni imaginas con cuanta frecuencia escucho esta canción en la voz de Cesaria Évora. Me choca frontalmente esta melodía con el recuerdo de los colores alpino. Sodade es mi presente, mi mirada al frente con plena libertad; los alpino fueron mi niñez. Entre una y otros no hay en común más que un nombre, nada más.

Como siempre, un magnífico texto.

No sé si lo que pongo es inteligible, escuchar este tema y bailar, es todo una.

Besos, besos, besos

Dédalus dijo...

¡Cuánto me hubiera gustado compartir contigo ese rato, en que tanto importaba tan poco y, sin embargo, todo tanto...! Sin querer, te estaba viendo, Pepe. Tú me has puesto por ahí, amaneciendo cerca.

Un abrazo.

calma dijo...

No me pregunto nada, porque a mí seguro me temblarian las piernas y otras cosas si tu mirada se cruzara con la mía... y en medio, muchas servilletas de papel para sonarme los mocos por la emoción.:)
Besos y sueños

mera dijo...

Escribes muy bien, no me estrañan los potentísimos comentarios.

mera dijo...

Quise decir extrañan,

mera dijo...

He vuelto, gracias por tu visita. Mi padre de A Bola (OU) también segó en Castilla, me gustó mucho la taberna cerrada. Te pongo un enlace.

Lena dijo...

Pepe...

la cortina escarlata que separa los miedos de los mitos...

(tienes frases que contienen un todo....)

un beso

PIZARR dijo...

Pepe, no se si me pregunto algo... tan solo sé que me vienen recuerdos que tus letras me acercan.

Vinilos que ya no suenan como ayer... a pesar de que lo intento una y otra vez.

Pinturas Alpino que aún pintan paisajes, ni mejores ni peores a los de ayer... tan solo distintos.

Temblores de piernas por motivos diferentes a aquellos provocados al intuir sentimientos por llegar y descubrir.

Servilletas de papel llenas de letras que a menudo apenas dicen nada... pero que en mágicas ocasiones descubren el mundo a mi lado.

No digo nada de esa cortina de ese sugerente color, que separaba los miedos de los mitos... porque ya te han dicho bastante, pero me parece lo más...

UN BESO

Rabel dijo...

...una cortina de terciopelo escarlata que separaba los miedos de los mitos.

Me repito en la elección de la frase. Sin embargo,con todo el atrevimiento y la alevosía del mundo he de preguntarte quién te arropó con la cortina cuando por fin apagaron las luces. Caperucita no aguanta mucho tiempo ese disfraz de pingüino sobre su piel transparente de mariposa. Suéltale el pelo. Y cuéntame...

Un beso, Pepe.