27 de abril de 2010

Atrévete a saber.

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Morir por manifestarse. Nunca jamás me imaginé que este clamor por la Amnistía de 1977 -al que corresponde la foto, y que vivimos en aquellos años- se refería a perdonar los crímenes de la dictadura.

Supongo que Arturo Ruiz tampoco imaginaba que ese día iba a dar la vida por una más que confusa impunidad. Murió en esa manifestación que refleja la imagen, sin tener la necesidad de buscar más atrás en la Historia para encontrar su "sino", y fue enterrado con una rigurosa reserva en el cementerio de Fuencarral.

"El cadáver, sacado del Instituto Anatómico Forense en un furgón, a la una y cuarto de la tarde, fue conducido al cementerio. No se registraron incidentes en el lugar, que estaba fuertemente vigilado por efectivos policiales. Después del asesinato de Arturo, en el lugar de la muerte, se produjeron fuertes incidentes entre la policía y los manifestantes al intentar expresar nuestra protesta por el incidente e impedirlo la llamada fuerza pública. Según las declaraciones de los vecinos, la policía no se presentó en la zona durante el incidente del asesinato; sólo después de que unos jóvenes pusieran unos ladrillos en círculo alrededor de la sangre del muchacho muerto -y una cruz con dos palos y una cuerda que les tiraron los vecinos-, aparecieron tres policías de las brigadas antidisturbios que empezaron a quitar los ladrillos, tiraron la cruz y restregaron la sangre con sus botas.

Minutos después, aparecían tres coches-patrulla con algunos inspectores de Policía y un chico que les llevaba a donde habían matado a Arturo Ruiz. «Empezaron a preguntarle al muchacho que dónde estaba el muerto, que allí no había nada. Nosotros les dijimos que si no había nada era porque los guardias lo habían quitado todo» Sobre las dos de la tarde, unos cien jóvenes, enterados de la noticia se presentaron en el lugar, algunos de ellos con flores. Tras dibujar una figura en el suelo, pusieron en medio del corazón dibujado, dos casquillos de bala. La policía que continuaba en la zona ordenó disolverse a los concentrados.

Instantes después, una lluvia de botes de humo rompió algunas lunas de la citada calle, al tiempo que los policías antidisturbios realizaban una carga. Según los vecinos, las fuerzas antidisturbios empezaron a golpear a los jóvenes y, al parecer, hasta las tres de la tarde, se produjeron carreras, gritos de «aquí estamos, nosotros no matamos» y cargas de la policía que incluso usó los caballos para vigilar las calles existentes detrás del edificio de la Telefónica.


Por la tarde, intentos de poner claveles, velas y lazos se sucedieron ante la prohibición de las dotaciones de varios coches-patrulla y cuatro jeeps que retiraban inmediatamente todos los objetos y empujaban a los presentes a que se fueran.


Arturo Ruiz García era estudiante de Bachillerato Unificado Polivalente, tenía diecinueve años de edad, y vivía con sus padres en el barrio madrileño de Peñagrande. Trabajaba en la construcción, concretamente en unas obras de la plaza de Roma, y era afiliado a Comisiones Obreras.

Tenía otros cuatro hermanos. El fallecido no tenía antecedes de ningún tipo"

(Los datos entrecomillados han sido sacados del archivo de El País.com, que espero que no me demande)

Codorníu. "La memoria histórica que me tocó vivir a mí ¡Cómo sería la otra!"

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17 comentarios:

karina Androvich dijo...

Fatal lo que cuentas, Pepe, te ha tocado vivirlo y aunque así no lo fuere, ha sucedido. Nos ha sucedido.
¡Con cúanta necesidad debemos remitirnos al pasado para poder planificar un futuro sensato!
y
¿cómo hacerlo si todavía no llega la justicia iluminando todas estas atrocidades?

Creo necesario aunar todas las voluntades en estas pocas rocas de certeza que debemos hacer universales: Nunca más a la fuerza autoritaria y justicia que truene de una vez las verdades que defienden una democracia.

Saludos, increíbles las fotos de Mane.

Isabel dijo...

1973, fiesta de fin de año en un local del barrio. Se presentan dos tios con traje, preguntan por Epi y Javi, y se los llevan. Eran policias. Epi volvió a los seis meses, pero ya no era el mismo, le pegaron tanto y le dejaron tantas secuelas, que le dieron un puesto en el Ayuntamiento como barrendero, él quería ser médico, no tenía antecedentes, era un lumbreras, y su delito fué que nunca se cortaba cuando decía que Franco era un dictador, tenía 18 años. Javi tenía 17 años, y nunca volvió, a sus padres le dijeron que se escapó en un traslado, hoy tendría mi edad. Esa es mi memoría histórica. Nunca pensé que la amnistia del 77 era para ocultar los mas de 100.000 desaparecidos desde que acabó la guerra, hasta el dia en que murió el "asesino".
Un beso

marisa dijo...

Tú ya sabes bien cual es la mía...hoy la dejo en enredandopalabras. Si cada uno dejáramos siquiera un pedacito, un retal como el tuyo, el mío o el de Isabel, nuestro tapiz cubriría el mundo...
Un beso

made dijo...

Sólo con leerlo me pongo fatal.
NO PUEDO CON ESTAS COSAS
Ufffffff
Un beso

mangeles dijo...

Pepe, pues yo tenía 14 años cuando murió Franco...y en el 77, tenía 16..pero eso es lo que yo también viví...que lo que se amnistiaban eran los delitos de asociación, de reunión, de ser sindicalistas, de hacer grupos de barrios...NUNCA JAMÁS QUE SE PERDONABAN LOS ASESINATOS FRANQUISTAS...

Supongo que los PADRES DE LA CONSTITUCIÓN NOS LO TENDRÁN QUE EXPLICAR, PARA QUE PODAMOS ENTENDERLO....

Muchos besos....y no más miedo...nada de miedo.

REcuerda Pepe....el mundo ya no es el mismo. Los delitos de LESA HUMANIDAD NO PRESCRIBEN JAMÁS...Se conseguirá...no hay marcha atrás.

Más besos.

mangeles dijo...

Y Arturo Ruiz García es un nombre jamás olvidado. Recuerdo amigas adolescentes que perdían zapatos en manifestaciones....y ....bueno...

Es una tomadura del pelo eso de que la ley de anmistia era para ellos, es mentira, no puede ser...es tan horrible pensarlo....

Más besos reparadores, amigo.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Antes de contestarte he estado buscando las palabras de Santiago Carrillo el sábado pero no las he encontrado.
Cuando se pierde el norte en algunas cosas, procuro acudir a él; tengo muy en cuenta su opinión porque es un hombre para mi con la historia, las vivencias, la responsabilidad de un tiempo... bien grabadas en su memoria.
El ayer Pepe sirve para aprender no para volver a sacar los trapos sucios y echarlos unos a otros. Creo que a partir del año 75 en que murió Franco las fuerzas políticas e ideológicas hicieron un esfuerzo por el entendimiento, el perdón, borrón y cuenta nueva y a contruir un futuro.
En aquel entonces yo tenía 18 tacos y aunque vivía en mi burbuja fui consciente de algo: voluntad de emerger hacia una nueva España.
El fantasma de franco viene genial para algunos en ciertas épocas.
¿Los republicanos fueron unos santos?
No me quiero ir por los derroteros de Huelva pero tengo la sensación que estamos perdiendo todos la brújula.
Un besazo a café malo de narices

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Ah, por cierto, cuando vuelva de currar te escribo al correo y te cuento el peregrinar del domingo...
más besillos

Codorníu dijo...

M.A. CANTALAPIEDRA:

En verdad, por aquellos años viviste en una burbuja, como bien dices. Eso explica tu manera de pensar sobre el tema.

Un beso.

mera dijo...

En otra manifestación más tarde, fascistas asesinaron a una chica que me parece recordar se llamaba Yolanda Rodriguez, en una manifestación de estudiantes que creo fué en los ochenta. Las facultades de derecho siempre fueron un criadero de fachas... No sé el por qué. Sigo creyendo que la investigación histórica es necesaria, que se sepa quien fue quien y quien hizo que.La investigación judicial treinta años más tarde me parece una pérdida de tiempo, de medios necesarios para remediar otras injusticias y tiene un cierto morbo genealógico. "El abuelo de este fué un asesino". Que tú y yo escribamos lo que vivimos me parece bueno, pero mis hijos no tienen la culpa de mis desafueros. Un abrazo, te sigo con las mismas sensaciones que siempre.

mangeles dijo...

¡Pepe, que dice Esperanzita que la Comunidad de Madrid, está a disposición de los madrileños para buscar los restos¡¡¡...

Ahora no....ahora vamos por una Sentencia. Tenemos que intentarlo. Solo las Sentencias judiciales hacen justicia ....lo demás...es un parche.

Y sino...pues ya esta esa Ley de la Memoria Histórica, que algo hace.

Besotes.

-Pato- dijo...

No sé si existe relación, pero hablo de lo que he vivido. Aquí tuvimos la Ley de punto final y obediencia debida, creo que con la idea de dejar atrás el pasado y reconstruir el presente.

Mala fariña.

Lo cierto es que el pasado para que sea pasado, tiene que dejar correr mucha agua bajo el puente, mientras vivan madres, padres, hijos, nietos y biznietos de desaparecidos, se querrá saber sobre su paradero y se querrá entender el porqué y hacer justicia. Ninguna ley te hace olvidar nada.

La memoria histórica que me tocó vivir a mi, fue el falso fusilamiento que soportó mi hermano mayor por tener un volante que le habían dejado en la universidad guardado en un libro.
Pudieron matarlo, pero les bastó la diversión, ver temblar a un adolescente, hacerlo rezar, matarlo de miedo.
Mi hermano salvó su vida, otros no pudieron contarlo.

Pepe qué te puedo decir? No puedo creerlo.

Besos.

Maria Coca dijo...

La memoria histórica que te tocó vivir y que puedes transmitir, para lección de todos. Nunca se debe olvidar, Pepe. Y menos acontecimientos tan importantes como el que cuentas...

Un beso grande.

Martin dijo...

Gracias por el recuerdo.

FLACA dijo...

Cuando afloje este nudo en la garganta y pueda hacerme a la idea de no pasar más por aquí, te escribiré. Un fuerte, fuerte, abrazo.

karina Androvich dijo...

Sólo quiero decirte que veo el dibujito de la nena debajo del nubarrón con lluvia, acariciando su mejilla como si fuese un secreto y así me siento, hasta siempre, Pepe. (eres muy bello)

carmen jiménez dijo...

Querido Pepe:
Me sobrecogió tanto tu entrada que sólo se me ocurre responderte con un poema. En mi blog te dejo todo mi cariño y mi afecto a los que no debieron morir impunemente.
Un abrazo.