19 de julio de 2010


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Hoy se celebra el día del Padre en Uruguay. El 19 de marzo, San José, es el día en que lo hacemos nosotros. Pero como no hay que perder ocasión para festejar (y menos en este caso), no seré yo quien deje de aprovechar la entrada de mi amiga La Flaca para hacer ésta mía, donde echo mano de unos renglones que publiqué la segunda vez que entré en "Aguas abajo" para ir dejando recuerdos.

Por aquellos días, mi padre tenía 97 años. Hoy cuenta 99 y medio, y aquí, en la familia, vemos los cien a la vuelta de la esquina; aunque no sé yo si él mide el tiempo igual que nosotros.

Por aquel entonces, hace tres años, escribí esto:

"Mi padre habla poco; sin embargo, me contó ayer en la cena que llegó a Madrid en el año 1929, en un coche de línea muy lento que se detenía en todos los pueblos de Castilla. Recuerda que, desde el autocar, vio por primera vez la Gran Vía.
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Le pareció tan grande y hermosa como un futuro. Su vista no cabía en una sola ventanilla, por eso tuvo que mirar también por las de al lado para poder verla toda de golpe, mientras chavales, como él, agitaban la mano desde la calle y saludaban al pasar...

Mi madre aún no estaba a su lado, todavía no se conocían; pero él ya intuía que sonreía como yo, como hacemos en las fotos porque lo llevamos en la sangre. A Miguel, también lo trajimos en la sangre trompicando desde una aldea gallega. Él no se fija en estos detalles todavía. Su pelo rubio, el viento "norteiro" en la expresión de la cara y eso de la sonrisa lo cantan a las claras.

Mi padre aprendió a hablar castellano muy rápido, porque le sonaba a fino y a ciudades bonitas. Ya dije, corría el año 29. Venía a segar con dieciséis años tan sólo. Y tan solo"

¡Para que me hablen a mí mal de los "emigrantes"!

Codorníu.
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15 comentarios:

Anónimo dijo...

Un beso, papá de Codorníu.
Yo creo que todos fuimos en algún momento inmigrantes. Algunos, como mis padres, en tiempos dificilísimos. Los míos, no cambiaron el acento, no por intransigencia, más bien porque la lengua enredada en las ausencias no conocía y no encontró el punto de articulación.
¡Se me agarró la comida,cahis. Ahora que me invento yo para el sabor a quemado!
Un cariño grande papá de Codorníu.

Codorníu dijo...

Un beso, anónima, y muchas gracias. Mi corazón te agradece el cariño. A tu comida se le irá el sabor a quemado, estoy seguro. Dile por qué ha sido.

FLACA dijo...

¡Ay, Pepe!...Qué emocionante cada una de tus palabras. "Emocionante" no, pero no encuentro la palabra justa para definir lo que provoca tu relato.Conozco unos cuantos relatos de gallegos que llegaron así aquí; tu papá se fue a Madrid como se podría haber venido a Uruguay desde Galicia. Lo que equivale a decir que fue tan inmigrante allí como los de aquí que yo conozco y conocí.¡Mirá si nacías en Uruguay!...jajajaja.

Qué suerte tenerlo, y que esté contigo. Luce muy lindo en esa foto. Y habrá que empezar a preparar el cumpleaños.Por ahora, FELIZ DÍA. Y que esta semana sea bien, pero bien, luminosa. Un fuerte abrazo.

Sara Royo dijo...

Goza del lujo de tener a tu padre, y aún más con esas edad. Felicidades.

made dijo...

Es una entrada entrañable y triste para mi ,siento la ausencia de mi padre y la tristeza de mi madre por su perdida.
¡Qué guapo tu padre!
Disfruta cada momento que pases a su lado.
Un abrazo

Montse dijo...

Hola Pepe:
Mis padres nacieron más cerca de Madrid que el tuyo.
Emigraron muy jóvenes desde La Sagra a la capital: ella a servir en casa de un doctor por Eloy Gonzalo, él de patrona a aprender un oficio, matricero, en Construcciones Aeronáuticas en Acacias.
No se perdían el baile de los Domingos.
Han disfrutado juntos hasta los 82 años: ¡les hacían corro al bailar el Pasodoble!
Ahora que se ha quedado solo el enfermo dice: ¡qué sorpresa me tenía guardada la vida a mí, que soy el que se moría y no me muero!

gaia56 dijo...

Chapeau a tu entrada y felicidades a tu padre y a ti por la sensibilidad de la memoria y el orgullo de ella.
Y la música borda la entrada también.
Un beso, Pepe.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Y YO RECUERDO QUE OS ESCRIBÍ ESTO UN 2 DE JULIO...

PAISAXSES DO ALMA

… No les he visto nunca, ni siquiera les conozco y, sin embargo, hoy les he visto.
Les he visto sentados uno al lado del otro contemplando la mar, el oleaje que va y viene, cómo la vida azota sus costas dentadas por los años.
No se miran, tienen la vista puesta en el infinito, allá lejos donde se guardan sus vacíos, sus amores, sueños al fin y al cabo, porque no hay hombre sin sueños aunque la edad marchite su esqueleto…
Es una mañana de cielo limpio, vientecillo suave que agita a uno sus sienes plata y, a otro, sus mechones de un ayer pajizo.
Están callados, sobran las palabras, sólo el rumor del océano y la gaviota aleteando una primavera más.
Sí, también, a veces contemplan el borde del acantilado: es abrupto, dentellado, pero no menos hermoso y desafiante; los abismos gallegos a veces te transmiten que has llegado al fin del mundo y, sin embargo, no es así. Ante ti se abre una nueva dimensión; mis personajes lo saben bien…
Nunca les he visto, ni si quiera sé de ellos, pero hoy cuando la tarde anidaba sus últimos rayos me los he imaginado en dulce pasar, etiquetando recuerdos uno de ellos, el nonagenario. Y, el otro, su hijo, clasificando lágrimas furtivas.
Ellos son… tal vez un amigo y su padre o, quizá, cualquiera de nosotros gozando de un padre; todo es cuestión de imaginar.

mangeles dijo...

Jjeje, ¡tiene cara gallego¡ JEJJE..Muy elegante y muy tierno tú papi...¡parece un buen maestro¡ o..un ¡funcionario¡...¿cuantos funcionarios gallegos habrá en Madrid?.

REcuerdo tú post del año pasado. Y eso de la Gran Vía...cada vez que la miro despacio me acuerdo de esa impresión de tú padre....¡y de lo aprender a hablar bien castellano porque era "fino"¡ jejeje...

¡Qué grandes, que gente más grande¡

Bueno...Pepe..un beso

Maria Coca dijo...

Recuerdos que deben pasar de generación en generación. Una historia dulce y añeja que nunca perderá su cuerpo ni su esencia, como un buen vino.

Un brindis por tu padre. Se lo merece.

Y un beso enorme para ti, Pepe, amigo. A propósito, ¿sabes que hoy celebran en Argentina el día del amigo? Qué bonita celebración verdad?

calma dijo...

Es elegante y tiene cara de buena persona tu padre. Recuerdo perfectamente Pepe lo que escribiste de él, y desde luego, que si llega el hombre a los cien, aquí le vamos a hacer una fiesta, y en mi blog también. Avisa con tiempo.
Besos cor

Martin dijo...

Cuanto me alegro de que tengas a tu padre contigo. Yo lo perdí en 1996 le dimos tierra en el Pueblo de Vallecas, mi barrio y todos los días después del trabajo me iba al cementerio que esta a 5 minutos de mi casa,luego el tiempo se fue espaciando y ya no voy desde hace dos años, pero cada vez que paso cerca del cementerio me acuerdo de el.
En fin muchas felicidades. Esta impresionante en esa foto, que siga así contigo muchos años

Como siempre un abrazo.

carmen jiménez dijo...

No creas que tardé en leer esta formidable felicitación a tu padre. Es sólo que cuando terminé de leerla y de emocionarme, no tuve el tiempo necesario para volcar en este breve espacio todo lo que me hizo sentir esa llegada a Madrid de un hombre que hoy cuenta ya 99 años. Vaya por delante mi más enhorabuena a los dos, porque poder seguir disfrutando de su presencia debe ser algo maravillosos. Yo pido lo mismo para mi padre y para mi. Tampoco debió ser fácil construir una vida entera. Lo sé también por la experiencia de mis padres. Y aquí estamos tú y yo, y otros tantos descendientes de emigrantes para defender a los emigrantes.
Os mando un fuerte abrazo y perdona mi tardanza en esto de encontrar el tiempo para abrazar a los amigos por muy virtuales que sean.

calma dijo...

y 14 Pepe..., vengo a darte un besote y a abrigarte un poquito, que sólo estamos a 40 grados jajaja. Muaaaac

mera: jamera151@gmail.com dijo...

Buenas; vengo a alegrarme por lo que se intuye y no se dice, por una cierta paz intergeneracional que es dificil de encontrar y más dificil de vivir.
Un abrazo.