
Se acerca el Día del Libro, y a veces no sabemos muy bien qué regalar. Entre adultos es menor el problema. Pero los críos no tienen por qué recibir regalos que supongan una oportunidad perdida. La edad ideal para introducir los clásicos universales es a partir de los once años: La isla del tesoro, Veinte mil leguas de viaje submarino, El hombre invisible, Alicia en el país de las maravillas, Colmillo blanco, Robinson Crusoe, Los viajes de Gulliver…
Si nuestros preadolescentes lograsen enganchar con estos títulos, serían asiduos lectores para el futuro.
Además de los libros de siempre, también disfrutarían leyendo Ben quiere a Anna, de Meter Härtling, una novela donde se plasma de manera magistral el auténtico deslumbramiento por la vida, que ocurre más o menos a esa edad. Se encuentra en Alfaguara, al igual que Konrad o el niño que salió de una lata de conservas, una genialidad de Christine Nöstlinger, que propone una historia tan absurda como divertida y llena de ternura. También en la misma editorial se encuentran bastantes títulos de Roal Dahl. Entre otros, el conocido Charlie y la fábrica de chocolate; aunque bien se podría aconsejar toda la obra de este autor.
En el catálogo de Siruela hay dos títulos fantásticos: El perro que corría hacia una estrella, de Henning Mankell; una narración poética, inteligente y comprometida sobre un joven cuyo retrato no será fácil borrar de nuestra memoria. Y Kafka y la muñeca viajera, de Jordi Sierra i Fabra; un viaje al corazón juvenil, a la inocencia y a la veracidad de los sentimientos.
La aventura es un tema predilecto a esta edad, que ayuda a descubrir el placer lector. De este género, sería una buena elección cualquiera de estos tres: Ronja, la hija del bandolero, editada por Juventud; un relato fantástico de Astrid Lindaren; un canto a la naturaleza, la tolerancia y la amistad. Carta al rey, de Tonke Dragt, en Siruela, que reúne un montón de historias en un mundo lleno de reinos y lugares imaginarios; y que a pesar de tener cerca de 400 páginas, no se hace larga en absoluto. El señor de los ladrones, de Cornelia Funke, en Destino, otro libro muy interesante, con mucha acción e intriga, que engancha desde el principio; aunque también es un volumen extenso.
Otra buena opción para los lectores más avanzados es el misterio y el terror, siempre eligiendo títulos de calidad. Los escarabajos vuelan al atardecer, de Maria Gripe, es una apasionante novela de intriga y misterio plagada de aventuras insólitas, descubrimientos desconcertantes y un final del todo inesperado. Está editada en SM. Cuando de noche llaman a la puerta, de Xavier P. Docampo, es un libro editado por Anaya que se hace corto. Está formado por cuatro relatos -en la más pura tradición del cuento oral-, en los que la vida de los personajes acabará convirtiéndose en pesadilla. Por último, es muy recomendable El misterio de la isla Tökland, de Joan Manuel Gisbert, editado por Espasa Calpe. Este título es un magnífico volumen lleno de momentos de inquietud y tensión; y una apuesta segura que, sin duda, gustará a todos los amantes de este género.
Codorníu. Literatura infantil a partir de 11 años.
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