14 de febrero de 2017

Este año -aunque sigue resistiendo como un jabato- no hemos podido celebrar su 106º cumpleaños, porque estamos esperando su despedida en cualquier momento.

La foto es de hoy. Su salud es tan delicada, que cuelga de un hilo: la resistencia a dejarse ir. En eso es como yo, que me resisto a soltar la creencia de que soy un cuerpo separado

La comprensión intelectual de la muerte no sirve para mucho: su función es acercar al personaje a su final, haciéndole creer que aún no toca. Craso error: mientras queda una brizna de "yo", este se percata de que la bola se va parando en la ruleta del casino. 

El destino de la mente conceptual es morir pataleando boca arriba como las cochinillas; o corneando, agotada, contra su propia sombra proyectada en la arena de la plaza. 

Saleta me da fuerzas en estos momentos en que acompaño a mi padre. Noto su presencia en la mente, aunque no la vea.  

A pesar de que nada puedes hacer, me dice, actúa con toda tu alma como si hubiera algo que puedas hacer, y aguarda. Cuando te desplomes fracasado, rendido y entregado... convencido de lo inútil que es albergar toda esperanza de lograr algo por ti mismo... -entonces y solo entonces- estarás dejando sitio a la eterna Presencia del espacio vacío, muy anterior a la forma separada e impersonal que permanece rígida, osando rellenar con su vana autoría lo que fue completo desde siempre.
Codorníu.

1 comentario:

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Mi querido amigo... Espero no llegar tarde a esos últimos coletazos antes de soltar amarras. He degustado durante un buen rato la foto de los 106 años de tu padre, he relamido las sensaciones que me ha regalado esa instantánea y me ha venido a la cabeza las reflexiones que me hago sin darme cuenta, incluso cuando miro a mis dedos que están tecleando unas palabras para ti "Me da tanto miedo la eternidad, ese vacio que se apodera de mí, esa barca que se va de mí misma sin poder sujetar lo que amo...
Anda, toma un café conmigo; es recalentado pero me encanta compartirlo contigo.
Hoy no hay besos sino un abrazo que envuelva tus penas...Todas.