2 de abril de 2012

"Los viejos sueños,
eran buenos sueños.
No se realizaron;
pero me alegro
de haberlos tenido".

(Clint Eastwood,  Los puentes de Madison)

Lo que soñé que haría y lo que hice en realidad son dos calcetines impares colgados, esperando que unas manos vengan un día a recogerlos y quitar las pinzas ennegrecidas que los sujetan a la misma cuerda

Ni el viento los junta. ¿Para qué, si todo lo que tenía que pasar ya ha pasado? Tan sólo cantan, desafinando en falsete, cuando empiezan por el patio las riñas de otros y no quieren oír ni de lejos algo que les recuerde sus viejas heridas… 

Prefieren esnifar el olor de alguna comida que les gusta… humm… O escuchar el batir de los huevos en los platos a la hora de la cena, o el chirriar nocturno de las garruchas al tender, o algún miau en celo que araña la noche haciendo rappel por las bajadas de zinc...  Lo que sea; pero algo que les acune hasta que se oigan de nuevo los saltitos de los gorriones taconeando por los canalones cuando ya se aproxima el alba.

Codorníu.


5 comentarios:

mangeles dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
mangeles dijo...

¡¡¡Que peli más maravillosa¡¡¡ Y que post más bonito Pepe...Besos

carmen jiménez dijo...

Un símil genial amigo Pepe! Yo siempre me pregunto qué hacer con esos calcetines impares que no hay manera de que casen con ningun otro. A veces los guardo esperando que aparezca el compañero extraviado, pero seguro para entonces, no recordaré dónde lo guardé...Quizá lo mejor es comprar un par de calcetines nuevos.
Como ves, me resultó una entrada muy sugerente.
Un abrazo para ti y otro para tu padre, y feliz semana (santa) o lo que va quedando de ella.

calmA dijo...

Preciosa película y precioso lo que has escrito Codorníu de mis entretelas :-).
No sé no sé si creerme eso que dices de que pasas por allí, pero bueno, ya sabes que no le doy ninguna importancia actualmente a eso, escribo poco y tardo mucho, bueno, ayer precisamente publiqué algo muy muy largo, pero habitualmente no, no es falta de inspiración, sino más bien de ganas, más o menos como tú, que tampoco te prodigas mucho.

Mi beso querido

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

Pepe, cómo me gusta esnifar ciertos olores que me transportan a lugares que me gustaría estar, o me traen recuerdos... Por cierto tengo tantos calcetines colgados a medio secar... la vida es un juego, un desencanto, una esperanza... Un beso, ah, ultimamente tomo te verde dicen que es bueno, así que conmigo te.
Maravillosa música