
23 de diciembre de 2008

............................ y en especial a vosotros, mi familia virtual, que me
.........................habéis dado tanto... (permitidme que no os cite uno por
.........................uno, sería imperdonable que -en un descuido- dejase un
.................... daño involuntario a alguien) y que ya sabéis quién sois...
.
.........................De corazón, un abrazo inmenso.
.............................................................
................................................................................... Codorníu.
19 de diciembre de 2008

.
Saigón, mierda, aún sigo solo en Saigón. A todas horas creo que me voy a despertar de nuevo en la jungla.
.
Cuando estuve en casa durante mi primer permiso, era peor, me despertaba y no había nada, apenas hablé con mi mujer, salvo para decirle «sí» a su petición de divorcio.
Cuando estuve en casa durante mi primer permiso, era peor, me despertaba y no había nada, apenas hablé con mi mujer, salvo para decirle «sí» a su petición de divorcio.
.
Cuando estaba aquí quería estar allí, cuando estaba allí no pensaba más que en volver a la jungla.
.
...........................Apocalypse Now, Francis Ford Coppola.
.
Eran las nueve y media de la noche.
.
Vamos a cerrar, dijo el camarero.
.
¿Puedo tomar otro Havana antes de irme?
.
El tipo negó con la cabeza.
.
Espero a alguien, insistí.
.
(Charlaba con él con disimulo, intentando juntar un pequeño montón de servilletas de papel a mis pies)
.
Es tarde, respondió secamente; a mí sí que me esperan en casa.
.
Eso me cortó el rollo. Pagué las consumiciones -uno no sabe nunca contar bien lo que debe a partir de una raya-, y me dirigí a la salida, despacio, repasando las vueltas.
Eso me cortó el rollo. Pagué las consumiciones -uno no sabe nunca contar bien lo que debe a partir de una raya-, y me dirigí a la salida, despacio, repasando las vueltas.
.
Al dejar el local, agonizaba la voz de Leonard Cohen en el vinilo...
.
Con aquel chisporreteo de fondo, el camarero se despidió de mí: Felices fiestas, dijo.
.
No respondí, un nudo me comprimía la garganta.
.
Introduje las manos en los bolsillos, los llevaba repletos de bolitas arrugadas. Miré a izquierda y derecha: decenas de bombillas trenzaban un dosel de luz por encima de mi cabeza. Los escasos peatones que recorrían las aceras, lo hacían con prisa y cierto aire avergonzado.
.
Todos los años, la noche de Nochebuena salgo a pasear por la calle a esas horas con las manos en los bolsillos. El día que se den cuenta, me detienen, o me encierran. Es como si ensuciase el paisaje en medio de la iluminación navideña. Qué cosas... no saben que me da igual.
.
Y es que a mí me gustaría tanto estar en otra parte.
.
Codorníu.
..
18 de diciembre de 2008
.
Siempre habrá recuerdos que no se desvanecen. La memoria guarda las preguntas que nos hicimos cuando niños; preguntas que no fueron respondidas, que están ahí, que siguen ahí...Yo las he dejado ya por imposibles. Además, no todos volvemos de igual manera por el camino andado y, en mi caso, aquellas preguntas de niño han crecido, y hoy son como escalones de un faro: altos, numerosos, desafiantes...
Al ir terminando el año, empiezo a inventariar este antiguo repertorio, y resulta que ya de entrada tengo dudas sobre si la vida empieza con el nacimiento o cuando sabemos que vamos a morir. Y tengo más: si me dará tiempo a frenar estas prisas demenciales para estar mucho más tiempo con aquellos seres que amo. O si mi ventana seguirá abierta -hasta el último día- para la esperanza de llegar a juntar las dos partes que hay en uno mismo, reduciendo la brecha interior que tanto muerde en el alma.
He metido todas estas dudas en una caja de botellas, y no sé si echarlas al mar cuando vaya en verano. Porque cada vez se me acumulan más dudas sin resolver, más ruinas, más nostalgias y más recuerdos. Y cuando desande mi camino, igual tengo que ir tropezando y saltando cajas y cajas de preguntas.
Así que he pensado que lo mejor es creer que todo pasó como debía; y que en el fondo existe una sola certeza: haber vivido un año más.
Qué os traigan mucho cariño.
Codorníu.
.
12 de diciembre de 2008
Ahí arriba, en las noches frías, junto a la luz, hay un agujero tentador para volver al mundo, quiero decir, a la vida posible, a la "piedra pequeña como tú" de León Felipe, a la penúltima casilla del juego (nunca la última), al mercado de siempre donde me hablan y les hablo a los otros, al sueño atigrado que Borges nos decía en sus escritos, a los párpados desplomados por el cansancio y a las brumas de invierno en el Cantábrico bajo el letrero intraducible de la taberna que etiqueta mis otros yoes..
Hacia abajo está el mutismo de los mercados acodado a mi alrededor, el razonamiento final del que dirige, el fractal que está durmiendo matemáticamente cerca, la tenaza en el estómago cada madrugada que sigue a cada noche; incluso cualquier absurda tentativa de coger una mano que no es tuya (y lo fue), o las consecuencias no despreciables de perder aquella canica preferida en una alcantarilla del destino.
.
Con las palmas de las manos pegadas al cristal, ahora miro/ahora no miro a través de la brecha... Percibo eso que aún está aquí (entre nosotros) para que podamos vernos en espejo adelantándonos a un punto del futuro donde ya no estaremos... Siento tu boca de liquen que resbala jugosa e imposible por mi mente... Recuerdo la valiosa aparición de un tal Alberto Caeiro...
.
También agradezco la bisagra donde el alma de la mosca y la mía son semejantes, el modo sutil de expresarse en la urgencia (Malecón solo hay uno y está en Cuba), ese encogimiento de hombros que inventó el mundo -el sueño histórico de siempre, nunca mejor dicho, existe-, las servilletas de papel...
.
Y -sobre todo- lo que tú me dices... piedra pequeña. Eso, lo que más.
Gracias.
Codorníu.
7 de diciembre de 2008
.
LA INMORTALIDAD
.
........................................................... .../..
LA INMORTALIDAD.
Nunca he tenido dioses
y tampoco sentí la despiadada
voluntad de los héroes.
Durante mucho tiempo estuvo libre
la silla de mi juez
y no esperé juicio
en el que rendir cuentas de mis días.
Decidido a vivir, busqué la sombra
capaz de recogerme los veranos
y la hoguera dispuesta
a llevarse el invierno por delante.
Pasé noches de guardia y de silencio,
no tuve prisa,
dejé cruzar la rueda de los años.
Estaba convencido
de que existir no tiene trascendencia
porque la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad
un resplandor en medio del vacío.
y tampoco sentí la despiadada
voluntad de los héroes.
Durante mucho tiempo estuvo libre
la silla de mi juez
y no esperé juicio
en el que rendir cuentas de mis días.
Decidido a vivir, busqué la sombra
capaz de recogerme los veranos
y la hoguera dispuesta
a llevarse el invierno por delante.
Pasé noches de guardia y de silencio,
no tuve prisa,
dejé cruzar la rueda de los años.
Estaba convencido
de que existir no tiene trascendencia
porque la luz es siempre fugitiva
sobre la oscuridad
un resplandor en medio del vacío.
........................................................... .../..
Y de pronto en el bosquese encendieron los árboles
de las miradas insistentes,
el mar tuvo labios de arena
igual que las palabras dichas en un rincón,
el viento abrió sus manos
y los hoteles sus habitaciones.
Parecía la tierra más desnuda
porque la noche fue
como el vacío
un resplandor oscuro en medio de la luz.
Entonces comprendí que la inmortalidad
puede cobrarse por adelantado.
Una inmortalidad que no reside
en plazas con estatua
en nubes religiosas
o en la plastificada vanidad literaria,
llena de halagos homicidas
y murmullos de cóctel.
......................../..

Es otra mi razón. Que no me lea
quien no haya nunca visto conmoverse la tierra
en medio de un abrazo.
quien no haya nunca visto conmoverse la tierra
en medio de un abrazo.
.
La copa de cristal
que pusiste al revés sobre la mesa
guarda un tiempo de oro detenido.
.
La copa de cristal
que pusiste al revés sobre la mesa
guarda un tiempo de oro detenido.
.
Me basta con la vida para justificarme.
.Y cuando me convoquen a declarar mis actos
aunque sólo me escuche una silla vacía
aunque sólo me escuche una silla vacía
será firme mi voz.
.
No por lo que la muerte me prometa
sino por todo aquello que no podrá quitarme."
.No por lo que la muerte me prometa
sino por todo aquello que no podrá quitarme."
.............................. Luis García Montero
2 de diciembre de 2008
Con diferencia de pocas horas hemos pedido a dos grandes figuras de la música: el cantautor catalán Joan Baptista Humet, y el vasco Mikel Laboa. .
Humet, autor de canciones como "Clara", "Que no soy yo" y ésta que suena de fondo en el blog, fallecía ayer en Barcelona a los 58 años. Perdía la batalla contra el cáncer de estómago que venía librando desde hacía casi dos años. Sus compañeros: Serrat, Lluís Llach, Marina Rossell y tantos otros le estaban preparando un homenaje que no llegó a tiempo.
Más sorpresa ha causado la muerte de Mikel Laboa, uno de los más sólidos referentes de la cultura vasca que fallecía en la madrugada del lunes, en el Hospital Donostia de San Sebastián en el que había ingresado de urgencia cinco días antes.
Joan Baptista Humet Climent había nacido el 4 de enero de 1950 en la localidad valenciana de Navarrés, donde sus restos recibirán sepultura hoy.
Con 74 años fallecía Mikel Laboa. Con él desaparece un de las mayores y más respetadas figuras de la música vasca; para muchos su verdadero patriarca, y su más capacitado valedor. En apenas dos semanas Laboa tenía previsto recoger la Medalla de oro de Gupúzcoa, el máximo galardón de la diputación Foral.
.
Nuestra generación los recordará con mucho cariño.
.
Codorníu
.
30 de noviembre de 2008
Siempre hay causas y condiciones para las cosas. Por ejemplo, en esta foto de un portal de La Habana se puede percibir el abandono. Es lo primero que salta a la vista al darte de bruces con la imagen. Después, si uno se fija bien, hay muchas más maneras de acercarse. Al menos, tantas como personas que la observen.
.
La palabra abandono es muy dura. Habla de todo menos de alegría. Y sin embargo, esos tipos sacan algo de no sé dónde y se saludan con ternura entre ellos; y se ríen; y los sábados, hasta bailan y hacen chistes sobre su vida...
La palabra abandono es muy dura. Habla de todo menos de alegría. Y sin embargo, esos tipos sacan algo de no sé dónde y se saludan con ternura entre ellos; y se ríen; y los sábados, hasta bailan y hacen chistes sobre su vida...
.
Se me ha venido esto a la cabeza cuando he leído el blog de una amiga. La salud de los hijos, si falta, como que es lo que más te atraviesa por dentro. Las sorpresas de esta clase ni siquiera te las encuentras: tropiezas con ellas tan bruscamente, que los ojos se te empozan como dice César Vallejo en "Los Heraldos negros".
.
Sin embargo, ahí tienes a mi amiga: derecha (me refiero a digna) como una vela. Iluminando. Luchando por ver la belleza a su alrededor. Y teniendo tiempo para mostrárnosla a nosotros.
.
Impresionante.
.
Gracias, Pizarr.
.
Codorníu.
.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

